Cuando el bebè llega y alumbra con el nacimiento, los padres necesitan estar preparados para saber que, la conducta de un bèbe està cimentada en los reflejos que son cualquier reacciòn constante congènita que, viene dada por la estimulaciòn a un receptor con el cual se comunica el efector que, es el òrgano que, recibe todas las excitaciones del sistema nervioso y, a consecuencia, de esas excitaciones, hay actividad, es decir, el òrgano suele reaccionar ante un estìmulo. Los efectores principales son mùsculos y glàndulas. El bebè en esta etapa lo que produce son conductas reflejas, donde para nada interviene la conciencia, es decir, reacciona ante el roce del tacto, pero no està consciente de la conducta, se estremece si oye un ruido alto, pero tampoco hay conciencia, sòlo hay reacciòn de estremecimiento ante el ruido. Estas conductas se vienen dando desde el vientre materno, pero lo que mantiene en diario contacto con el mundo exterior. Por eso es tan importante, la estimulaciòn prenatal, natal y postnatal. Uno de los reflejos bàsicos es el de APRENHENSION que, no es màs que la reacciòn coordinada de los dedos de las manos y pies, con los cuales se agarra fuertemente, a un objeto, el bebè tiende inmediatamente a cerrar con fuerza los deditos. Por ello, es importante que, los padres comience con la estimulaciòn de los sentidos del bebè, de ese modo, èl irà ubicàndose en el ambiento y, las personas que lo rodean. VICTORIA MORA PAOLI